Podemos: La ley de la unidad y lucha de los contrarios en la dialéctica

“Cambia, todo cambia” nos decía Mercedes Sosa, y con ello nos deleitaba Podemos en las elecciones generales pidiendo nuestro voto y nuestra participación en los círculos, abiertos, participativos, horizontales, transparentes.

Antes de estas elecciones habían llegado las elecciones municipales, en las cuales Podemos prefirió no participar como organización, e incluso la dirección estatal mandó una carta para que ni secretarios locales ni miembros destacados de Podemos participaran en listas electorales, más allá de un posible apoyo. Posteriormente, la dirección del partido morado sí se acordó de los concejales para enviarles un e-mail y pedirles una parte de su sueldo, pero eso es harina de otro costal.

Fue en este contexto cuando nacieron las “mareas”, las confluencias de los municipios. Se buscaba algo más allá de Podemos: Se hablaba de candidaturas ciudadanas, de unidad popular, de unificar movimientos sociales por el municipalismo… en definitiva, se quería que alrededor de este cambio que había liderado mediáticamente Podemos, se integrara una amalgama de personas y siglas que enraizaran en el día a día de los pueblos y ciudades con una identidad propia, “municipalista”, con afán de transformar la realidad más cercana de las clases populares: la municipalidad. En Andalucía, tras las elecciones, nació el movimiento MUNICIPIOS POR EL CAMBIO, que aglutinaba a aquellas concejalías y alcaldías que habían surgido de estas confluencias. Allí había gente de Podemos, de la CUT, de Equo, de sensibilidades municipales, candidaturas municipalistas con solera, como AMA Morón, y otros movimientos sociales que se habían sumado para seguir transformando Andalucía.

En Galicia surgió En Marea, un movimiento con fuerte presencia de independientes, pero también de políticos de Podemos, de Esquerda Unida y especialmente de otras formaciones políticas, integradas en ANOVA. Con un éxito relativo en las elecciones municipales, ya que BNG siguió siendo tercera fuerza política con bastante distancia, esta confluencia sí que fue referente en las ciudades más grandes, consiguiendo además dos alcaldías importantes como Santiago y A Coruña, además de Ferrol.

A partir de aquí, en Galicia supieron construir más allá de Podemos. Al calor de todas las organizaciones que se sumaron (incluída Podemos) forjaron algo que fue “En Marea” y que en las elecciones generales llegó en forma de coalición política al Congreso. No obstante, dentro de esta coalición-movimiento nunca ha habido una estabilidad. Los intereses de partidos han sido siempre un bache a la hora de sumar voluntades, algo que el BNG vio muy inteligentemente desde el principio, y que poco a poco muestra de manera orgullosa planteándose como un proyecto sólido, experimentado y capaz de representar un verdadero cambio en Galicia. En el movimiento En Marea-Podemos, dentro de los intereses de partido que hablamos, los intereses de Podemos han entrado fuertemente en juego. Recalcar: los intereses de Podemos a nivel estatal, frente a una candidatura en clave gallega, con partidos gallegos, y con personalidades que piensan en perspectiva gallega. Hasta el punto en que a cuatro días del cierre de plazos para coaliciones, aún no se sabe si En Marea y Podemos irán en coalición, en partido instrumental, o irán por separado a las elecciones.

Así se nos puede venir a la mente el materialismo dialéctico y más concretamente, dentro de la dialéctica, la unidad y lucha de los contrarios. Pongamos atención al siguiente texto:

Pero todo cambia completamente en cuanto consideramos las cosas en su movimiento, su transformación, su vida, y en sus recíprocas interacciones. Entonces tropezamos inmediatamente con contradicciones. El mismo movimiento es una contradicción; ya el simple movimiento mecánico local no puede realizarse sino porque un cuerpo, en uno y el mismo momento del tiempo, se encuentra en un lugar y en otro, está y no está en un mismo lugar. Y la continua posición y simultánea solución de esta contradicción es precisamente el movimiento.

Si ya el simple movimiento mecánico local contiene en sí una contradicción, aún más puede ello afirmarse de las formas superiores del movimiento de la materia, y muy especialmente de la vida orgánica y su evolución. Hemos visto antes que la vida consiste precisamente ante todo en que un ser es en cada momento el mismo y otro diverso. La vida, por tanto, es también una contradicción presente en las cosas y los hechos mismos, una contradicción que se pone y resuelve constantemente; y en cuanto cesa la contradicción, cesa también la vida y se produce la muerte.

Friedrich Engels

Dicho de otra forma: Todo cambia, y al cambiar, deja de ser lo que era para ser otra cosa que también, en cierta manera, llevaba intrínseco en su ser. Esta contradicción de Podemos, en el momento en que decidió (inteligentemente) no presentarse a las elecciones municipales, dio pie a lo que hoy en día está pasando en Galicia. Aquella parte intrínseca en Podemos, ese crecimiento “desde abajo”, ha superado a Podemos y ahora Podemos quiere maniatarle a su voluntad. Eso es algo que, si ocurre, será el fin del movimiento, como decía Engels más arriba: “Cuando cesa la contradicción, cesa también la vida y se produce la muerte”.

Estamos por tanto, en Andalucía, en la hora de decidir si paramos el movimiento, si nos conformamos con lo que tenemos, o preferimos seguir trabajando las contradicciones. Si nos conformamos con lo que decidan desde Madrid, o planteamos una Marea Andaluza, un movmiento a partir de lo municipal y municipalista, hacia lo andaluz y andalucista. Un proyecto que debe ser soberano, y soberanista andaluz. Que luche por una transformación de la realidad andaluza, que luche por una economía plural, industrializada y que genere su propio valor añadido frente a la economía de la dependencia y la marginación que vivimos hoy en día. Y para ello es necesaria una fuerza política fuerte, cohesionada pero no monolítica, pluripartidista si cabe, que nos llame a superar la situación que hoy vivimos.

Francisco Ruiz para A Jierro 24 Horas

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